El adiestrador de mandriles.

El adiestrador de mandriles.
Diseño de imagen: Manolo García.

sábado, 31 de marzo de 2018

MAYORÍA Y MANIPULACIÓN.



            


-El concepto de mayorías - dijeron las palabras - rige nuestro comportamiento grupal desde el principio de los tiempos. Es en la mayoría donde intentamos respaldar y legitimar nuestras pretensiones, olvidando que la decisión mayoritaria resulta ser el condicionante más grande de nuestras particularidades, aquellas que intentamos conservar cada vez que cedemos voluntad al consenso mayoritario y por el que nos sentimos defraudados, condicionados por las imposiciones contrarias a nuestros intereses particulares, todo ello hecho posible con nuestra conformidad.


-Todas las sociedades, comunidades o grupos, se han estructurado en relación a un sistema de mayorías capaz de imponer rumbo y ritmo a sus desarrollos - reveló el sentir -. Es cierto que primero surgió el individuo, pero para sobrevivir el ser humano ha necesitado del grupo. Las mayorías han articulado siempre el tejido social y son objeto de control por parte de minorías empoderadas en cada caso y momento. Obtener el poder de la legitimidad que otorga la mayoría, aunque ésta haya sido condicionada previamente, es el fin primero y último de quienes materializan el poder intentando imponer su paso a los demás.

Las mayorías son peligrosamente inestables y muy propensas a la manipulación cuando son inducidas por pretensiones particulares disfrazadas de interés general.
Y para la manipulación la discriminación, el aislamiento y la disgregación de todo elemento considerado discordante.

De ahí que los grandes errores de las civilizaciones hayan sido cometidos por grandes mayorías, a veces ciegas, insensibles a las individualidades que las conformaron, que les aportaron carácter propio y  les dieron sentido.

Sólo sin interferencias interesadas, sin pre-valencias, se mantiene el respeto por las particularidades y se consigue que la mayoría se consolide con cada decisión, haciendo posible la convivencia armónica de los individuos y el progreso hacia nuevos desafíos sociales.

La mayoría manipulada por intereses de parte fácilmente se conduce al desastre; como rebaño capaz de abalanzarse al vacío al primer impulso.




miércoles, 28 de febrero de 2018

SEGURIDAD.





-Vivimos obsesionados con nuestra seguridad, la cual consideramos como la más importante de las prioridades, pero a la vez imponemos retos mayores a la evolución de nuestro modo de vida que conllevan riesgos inevitables asumidos como tales y a los que nos enfrentamos cada día. ¿Es una contradicción más en el género humano, o simplemente consecuencia natural en el proceso de su adaptación y transformación vital? - Preguntaron las palabras.

Y el sentir reveló:

-No existe seguridad que garantice nuestra continuidad, sólo nuestras acciones acertadas frente a los desafíos que abordamos buscando respuestas a las pretensiones de realización personales y sociales. Y ni siquiera de nosotros mismos depende la seguridad que pretendemos, enfrentados desde el principio a la inmensa multiplicidad de condicionantes de las decisiones, y que pueden cambiar en cualquier momento de forma adversa para nuestros intereses.
Más que una realidad, la seguridad es una pretensión que bien medida conduce a la prevención y trata de evitar errores posibles y calculados. Pero no es la solución a nuestros miedos, dudas e indecisiones, pues con facilidad puede convertirse en una obsesión que controla nuestras vidas hasta el límite de paralizarnos.
Puede parecer mágico que frente a tantos condicionantes externos, tantos factores negativos a los que debemos enfrentarnos cada día consigamos sobrevivir, pero no lo es. Portamos un fuerte instinto de conservación que nos hace evaluar los riesgos de cada acción antes de enfrentarnos a su resultado.Y ésta es la única seguridad con la que podemos contar.








lunes, 26 de febrero de 2018

LA DESPEDIDA.








-Si la experimentación física es un continuo aprendizaje y la consciencia maestra y guía auténtica de la existencia, ¿aprendemos para evaluarnos? ¿Qué sentido tiene? ¿Cuál será el último examen? - Preguntaron las palabras.


Y el sentir se reveló:


El último examen llegará en el atardecer de nuestras vidas, cuando seamos como niños de nuevo y los recuerdos primeros retornen más cercanos que las acciones recientes. Cuando necesitemos más cariño que pan y dependan de otros nuestras necesidades.

Comprobaremos entonces lo aprendido y lo que negamos a la comprensión en cada momento. Lo que creímos acertado sin permitir otras opciones y aquello que apartamos a un lado porque estorbaba a las pretensiones.

Y tendrá gran sentido cuando estemos al borde del umbral entre la vida y la muerte que conocemos, pues su resultado marcará la diferencia al despedirnos: en paz o no; satisfechos o no; dolidos de la vida o agradecidos a ella.

Y al final todo quedará resumido en un único detalle, el más importante: si nuestras vidas discurrieron en armonía con el resto de vidas que nos acompañaron, y si para ello dejamos de nosotros la parte que necesitaban; sin interés, sin contrapartida.

Si llegamos a amar a todos los seres, a todas las cosas, y por ello fuimos agradecidos con la vida.

Si mientras vivimos aprendimos también a morir.

Tal vez no haya nada más allá del umbral de la última puerta de nuestras vidas, pero todos nos examinaremos antes de dar el último paso. Y por ello tan importante nuestra despedida, pues será el resultado del examen final de la vida antes de retornar al silencio, al vacío y la oscuridad que precedieron nuestro nacimiento.








martes, 13 de febrero de 2018

TÓPICOS.









"Ahora que eres joven, disfruta lo que puedas". 

-Pero, ¿es que disfrutar sólo es de jóvenes? De algún modo, ¿no somos más viejos hoy que ayer y más jóvenes que mañana?

"Quien vale para ir de fiesta vale para trabajar". 

¿Se puede afirmar que quien llega de una fiesta se encuentra en condiciones de hacer valer su trabajo? ¿No sería más correcto decir, que quien ha valido para trabajar justo es que disfrute una fiesta y un merecido descanso?

"Burro grande, ande o no ande". 

Ande o no ande, ¿podremos alimentarlo? ¿O pensamos que si no anda, siempre cabe la posibilidad de hacerlo cecina y alimentarnos nosotros?

"Oír, ver y callar". 

¿No suena esto a putrefacción, a corrupción? Si hemos de callar, ¿para que sirven los otros sentidos? ¿Para escapar del miedo?

"Mejor que me llamen malo que tonto". 

¿Estamos convencidos con ello de qué es lo que nos conviene? ¿No son los malos odiados, perseguidos y condenados, y los tontos protegidos y respetados? 

"Piensa mal y acertarás". 

¿Cómo es posible acertar pensando mal?  Si acertamos, será por haber pensado bien...







lunes, 22 de enero de 2018

DEL BIEN Y DEL MAL.









-Pero, ¿cuál, la auténtica naturaleza del mal?¿De donde procede?¿Cómo reconocerlo para protegernos de él?¿Puede hacernos daño, aun cuando sólo buscamos lo mejor para nuestras vidas? - Preguntaron las palabras.

Y el sentir reveló:

-El mal se encuentra detrás de cada cosa, en cada tiempo y lugar, pues también habita dentro de nosotros por ser parte de nuestra génesis. Sin él no existiría la experimentación física y no tendría sentido la regeneración de lo material, imprescindible para la continuidad y la expansión de la vida. 
Su naturaleza es el egoísmo, que busca apartarse de la ley natural de colaboración entre los seres para crear formas propias de vida que generan mutaciones, cambios a los que debemos adaptarnos para mantener las nuestras. En su superación radica la evolución de lo creado.
Como dijera el gran maestro, "el verdadero mal no es aquel que entra por nuestra boca, sino el que sale de nuestro corazón". Por eso no debemos preocuparnos sólo por la limpieza de las manos, pues es más importante el mal que anida y que dejamos crecer en el alma, porque un día invadirá nuestro cuerpo, que se quedará pequeño para sus pretensiones e intentará escapar de él intentando colonizar a otros.
La fuerza necesaria que necesitamos está en nuestra mente, en su capacidad para diferenciar las emociones y optar por el lado positivo en nuestras decisiones, que no es otro que la colaboración, la contribución a la vida que nos alumbró y nos aportó consciencia, sin la cuál no seríamos capaces de reconocer la nuestra.
Buscar de cada cosa lo mejor para nosotros no siempre es hallar la verdad que necesitamos para sobrevivir, pues muchas veces lo que creemos bueno para nosotros no lo es para otros, para lo que nos rodea. También el mejor veneno tiene su cualidad, aunque sólo sirva para matar.
El cuerpo enferma cuando el alma no es capaz de reconocer el mal que se reproduce en ella debido a la confusión de la mente, contagiada por el egoísmo de otras almas enfermas, de las que se deja llevar por conseguir sus deseos.
Hay almas que saben que deben morir por el bien de las demás, para no contagiarlas con su mal. Pero hay otras que desean vivir por encima de todo, aunque sus formas de vida se opongan al resto. Éstas son las verdaderamente peligrosas, de las que deberemos cuidarnos siempre, pues son altamente peligrosas y pueden convertirse en verdaderas epidemias si no las atajamos en su raíz.  















lunes, 15 de enero de 2018

DECIR NO.








-Sobran razones para romper con lo que se opone cada día a lo que creemos justo y necesario para nuestras vidas - dijeron las palabras -; para decir no a lo que se interpone entre lo que reclama el mundo y lo que estamos dispuestos a entregar. Pero nunca imaginamos que decir no costara tanto a la voluntad, atada a los prejuicios que aceptamos por miedo a equivocarnos en nuestro proceder y no complacer con nuestra respuesta.

Y el sentir reveló:

La insatisfacción parte, principalmente, de lo necesario que dejamos de hacer por nosotros mismos para complacer los deseos de otros y no sentirnos rechazados. Por ello aceptamos lo que no consideramos justo y miramos para otro lado intentando creer que no nos afectará. Sin embargo, estamos atando así nuestra voluntad a los prejuicios y haciendo manejable y mezquina nuestra personalidad, dependiente siempre de ellos para decidir y sin poder realizarse en su verdadera naturaleza.
Es necesario decir no a muchas cosas, a muchos deseos impropios, interesados, para mostrarnos como somos realmente y evitar que anulen nuestra libertad, la capacidad de decidir sin miedo a ser rechazados.
No conviene estar al lado de quien sólo pretende satisfacer sus deseos y encubrir sus faltas, y que miente para lograrlo.
Del que intenta controlar nuestros anhelos y decisiones para apoderarse de ellas y sentirse superior.
Es importante saber decir no, pues es necesario para sobrevivir a los avatares de nuestras relaciones personales, donde todas las opiniones, todos los comportamientos pretenden ser respetables. Sólo siendo fieles a lo que sentimos íntimamente, en lo que creemos con firmeza, podemos realizar nuestra personalidad verdadera y sentirnos satisfechos de las decisiones. De otro modo, nunca se corresponderán nuestras palabras con los hechos y nadie se fiará de nosotros.






miércoles, 3 de enero de 2018

ENCRUCIJADA VITAL.










-Buscas la soledad como perro maltratado y te recluyes en ti mismo como nunca antes. Tú, descubridor incansable de emociones, amante de la vida como nadie, aprendiz de su armonía y eterno luchador en sus batallas. ¿Que ha ocurrido en ti para verte postrado ante sus contradicciones?¿Que ha cambiado para mostrarte indefenso, vulnerable a sus augurios? - Preguntaron llenas de compasión las palabras.

Y el sentir se reveló:

-He empleado mucho tiempo, muchas ganas y fuerzas por conocerme, y lo he conseguido. Pero en mi conocimiento también he descubierto a los que están cerca de mí, y cuan distinto soy a ellos.
Creí que conocerme ayudaría a la estabilidad de mis emociones para emprender al fin el camino en plena consciencia del ser, pero nunca imaginé cuanto dependía de ellos todo: mi forma de ser de su forma de ser; mi modo de entender la vida, de la suya; mis deseos y necesidades, de sus deseos y necesidades.
Ahora me encuentro en la mayor encrucijada de mi vida, varado en el pozo de las dudas como nunca antes, como jamás imaginé.
En soledad calmo mi ansia por ser lo que descubrí y que tanto amo, esperando el momento de serenidad que me permita encontrar la decisión adecuada. En este instante la contradicción me lo impide.
No quiero sufrir la limitación, la amputación de mi realización personal por quienes no me comprenden, por quienes no son como yo, pero tampoco quiero que mi decisión de hacer realidad mi deseo les haga sufrir, porque les amo.
Creí por un momento tener el destino en mis manos, olvidando que nadie es libre del suyo.
Pensé que había llegado a conocer la teoría de la vida, pero reconozco que no soy el maestro experimentado que puede ponerla en práctica con éxito.
Seguiré esperando el momento oportuno, el viento favorable que me lleve al mar de serenidad que necesita mi alma. No tengo otra elección. Cualquier otra cosa sería dilapidar todo lo alcanzado, para lo que empleé mi vida entera.